04 julio 2012

El saludo


Aunque en cuba siempre ha habido una manera muy peculiar de hablar, es indudable que la misma ha sufrido grandes transformaciones desde la década de los 90, influenciado en parte por las letras de la música popular, por el uso acentuado del argot popular en las generaciones más jóvenes, donde se aprecia una carencia de valores y de las buenas conductas; y evidentemente, por la propia dinámica del idioma, y más con la idiosincrasia de los cubanos, que ha sido producto de la transculturación dada por la mezcla de varias culturas.
No soy un estudioso de las letras, ni pretendo buscar el origen de los diferentes vocablos que han sido incorporados a nuestra lengua, solo pretendo compartir en cada post algunas frases con sus significados, intentando que aquellos que visitan la isla puedan comprender gran parte de lo que se dice, y para que los mismos cubanos reflexionen y hasta sonrían con las cosas que decimos.
Quisiera aclarar que no todos los cubanos se expresan de la manera que aquí expondré, pero es indudable que se ha vuelto algo cotidiano, y es común que universitarios y obreros se expresen de esta manera.
A medida que vaya introduciendo vocablos en un post, los iré utilizando de manera natural en los post posteriores. Intentaré no utilizar un vocablo que no haya introducido previamente, si es así, por favor mis disculpas, entiendan que es bien difícil para mí, determinar qué vocablo es originario de los cubanos y cuál no, y mi intención no es consultar constantemente el diccionario.

Hoy estaré hablando sobre el saludo.

Indiscutiblemente el saludo por excelencia de los cubanos es:
¿Qué volá asere?
Una frase, que con solo tres letras, porta además del saludo, varias preguntas implícitas, desde ¿Cómo estás?, hasta ¿Cómo andas de dinero?, pues la riqueza de estos vocablos estriban en que sus significados dependen del contexto o situación en la que se realiza la pregunta. Por ejemplo si son dos amigos que están en un negocio común (en algún post hablaremos sobre este tema), y uno saluda a otro con esa frase, pues posiblemente le esté preguntando implícitamente:
¿Cómo anda el negocio?
¿Ha habido algún problema?
¿Dónde está mi dinero?
Y muchas otras cosas que solo los cubanos podrían captar.
El  estado mental en que se encuentra el que utiliza esta frase también transmite información adicional, y puede cambiar su significado. Un ejemplo clásico es cuando se dice de una forma molesta o amenazadora, donde también suele utilizarse invertida (Asere, ¿Qué volá?), y en cuyo caso su significado incorpora las siguientes preguntas:
¿Cuál es tu problema?
Creo que quieres tener problemas conmigo.
Estoy molesto, y a punto de intercambiar golpes contigo.

Evidentemente, en buen cubano, esas preguntas no se utilizan para reemplazar el significado de la frase en cuestión, se utilizarían algunas frases como éstas, y que en otro momento explicaré:
¿Cuál es tu mariconá?
Te estás haciendo el cabrón
¿Qué pinga te pasa?
¿Tú quieres que te despingue?
¿Tú quieres que te explote la cara?
¿Dónde está mi estilla?

Esta frase a veces se reduce a: ¿Qué volón?, aunque en este caso normalmente solo se trata de un simple saludo.

Existen otras formas de saludar. Veamos algunas:
¿Qué vuelta?
¿Qué hay?

A estas se le pueden adicionar varias palabras, que en este contexto son sinónimos de amigo, ejemplo:
¿Qué vuelta loco?
¿Qué vuelta el mío?
¿Qué vuelta el hermano?

Todas incorporan el saludo y varias preguntas implícitas similares a las expuestas con el vocablo: ¿Qué volá asere?

Otras formas también utilizadas para saludar, y que en gran parte tiene el mismo significado que las anteriores son:
¿Cómo anda la mecánica?
¿Cómo anda la morumba?
¿Qué tiras al agua?
¿Qué cuentas?

Hasta aquí por hoy, en próximos días estaré hablando sobre los vocablos que utilizamos los cubanos cuando nos referimos a las mujeres.

No hay comentarios:

Publicar un comentario